Cuando llega la hora de actuar

24 noviembre, 2016 en

Puede sonar como una constante o un discurso subversivo el hecho de enunciar que vivimos en una sociedad fragmentada, individualizada y consumista. Podría pasar días enteros hablando sobre un diagnóstico que a veces ya no da para más, y que simplemente reafirma la resignación en los ojos de los vecinos, de tus familiares y amigos, o en la gente que te cruzas por la calle. Parece ser que la indiferencia se ha apoderado de nuestras acciones cotidianas, somos conscientes de nuestros problemas, convivimos con los infortunios, en definitiva la tenemos clara. Sin embargo, nos hemos convertido en agente activos del silencio y terminamos lamentándonos por la incapacidad de no poder hacer nada. Esa es la trampa fundamental, creer que desde la individualidad podemos generar cambios.

Urge reconocer la fortaleza de los grupos, que la colectividad genera beneficios, siempre y cuando se haga de manera responsable y con cariño. En este sentido, quisiera graficar un proceso que se está llevando a cabo en el arroyo Las Lumas a través del proyecto: “renacer de un arroyo”, financiado por el FPA (Fondo de Protección Ambiental) .Un arroyo urbano que abandonamos a su suerte, pero que atraviesa gran parte de la ciudad de Coyhaique. Pudo haber sido este arroyo u otro, este espacio o cualquier otro, lo importante es entender la importancia de nuestro entorno. Comprender que el daño que le hacemos al medio ambiente, es una autoflagelación a nuestras propias vidas.

Recuperar este arroyo, ha significado entre muchas cosas, una lección vida, y es que la naturaleza es mucho más sabia que nosotros, aprendamos de ella. Pero también se patenta y se pone en manifiesto la resistencia al cambio. No ha sido para nada fácil que las personas se agrupen a colaborar con esta pequeña gran labor. Entiendo muy profundamente, que este proyecto no tenga adeptos, puesto que los “problemas ambientales” son considerados como necesidades secundarias. Por lo mismo, hemos dejado de lamentarnos y empezado a actuar. Solo actuando y comunicándonos, podemos paso a paso, ir cambiándole la cara a nuestro entorno.

Patricio Silva